lunes 29 de noviembre de 2010

Yo no soy pelotera, pero me gusta la pelota…


Después de iniciada la temporada invernal de beisbol 2010 en la República Dominicana, quise plasmar algunos pensamientos que invadieron mi mente cuando mi equipo se encontraba en el sótano. No soy pelotera, pero la vena aguilucha la llevo desde chiquitica.

Como fanática del equipo amarillo (o mamey como muchos le llaman) soy asidua a participar en los torneos que se celebran en el estadio Quisqueya cuando las cuyayas vienen a la capital. Pero en los últimos años, y en esta última temporada,la decepción y desilusión me embargaron al ver mi equipo al final de la fila en la categoría de posiciones. La decepción fue mayor cuando en mi penúltima visita al play lo único que veía eran nalgas importadas, cuando lo que se necesitan son brazos, piernas y un poco de sentido común. Ese viernes juré a la memoria de Lima no volver a un juego de las Águilas.

Dejé de ver los partidos por televisión, porque para qué? A ver los disparates y errores que disfrutaban hacer los peloteros o el tongonear de los derrieres de las aguichicas importadas, cuyo costo de cada movimiento nos lo estaban cobrando en las taquillas o en la factura de la energía eléctrica por tener la TV encendida. Hasta ahí llego mi desilusión. Qué pena debe de dar!!!

El domingo de la semana pasada, por invitación de mi comadre visite la iglesia a la cual asiste. Para mi sorpresa al final de la liturgia eucarística el sacerdote, muy jovial y ameno, nos dice a los presentes: Querido hermanos, la bendición del todo poderoso para todos ustedes y aprovecho la oportunidad para decirles….Que llevamos 4 en línea. Pueden ir en paz! Solo atine a preguntarle a mi comadre, de que habla. Ohhh! El padre es Aguilucho…No perdamos la Fe!. A partir de las palabras dichas por el párroco, las águilas no han parado. 6 en línea, 16 carreras, por docena es mejor, etc, etc.

Ayer, por la obstinación de un@s amig@s, el que compró las boletas y el que envió las cervezas, volví al play. El primer inning fue más que suficiente para demostrarme que las águilas son las águilas y que por más asfixiao que estemos…No hemos vuelto a escuchar el rugir de los tigres....Anoche, el espíritu de Lima gritaba a viva voz Ayy Ayyy Ayyy esas Aguilitas!

Ser aguilucho, es más que ser un simple pelotero o fanático, cuando ganamos o perdemos, celebramos o lloramos… sin perder nuestra esencia!

4 comentarios:

Gloria Angelica dijo...

jajajajjaa que chulo tu post. Yo soy muy apasionada con los deportes tambien. Soy escogidista hasta la taza, mi abuela es aguilucha, pero aguiluuuuucha hasta lo uuuultimo! no se pierde un juego. Ella me dice que me busque un buen hombre para casarme , y preferiblemente q sea aguilucho jajajajjajaja

Liorys dijo...

Y de donde son las aguichicas?

Mis Huellas dijo...

Yo soy fanatico del beisbol, simpatizo y sigo a mis peloteros favorito mas sin embargo no vivo y muero por un equipo, ahora bien que quede claro, detesto a las Aguilas, no quiero saber de las Aguilas !

Me gusta el Glorioso Tigres del Licey y debo admitir, un juego de beisbol entre estos dos equipos un Domingo en la tarde en el Estadio Cibao es un experiencia religiosa.

Bonito tu post y la anecdota.
P.D. Tan chula, bella por dentro y por fuera y dique Aguilucha.

Think Blue !

Liorys dijo...

Ah pero caramba! y este ataque a las cuyayas. Noooooo! Jum. Aqui Aguiluchas somos dos, Fela y Yo. As que cuidao.